viernes, 5 de septiembre de 2008

PARÉNTESIS EN FORMA DE H

Bueno, muchas veces una imagen dice más que muchas palabras (y la confesión llega casi a asustarme, porque yo pensaba que todo lo que existía estaba compuesto por palabras), pero no se dibujar, así que haré uso de lo que estoy acostumbrada a hacer y a deshacer: a decir.

Imaginá que estás en tu casa, en tu pc, escuchando música o viendo la tele….

De momento alguien toca a tu puerta…

Vos esperas que alguien más abra pero se escucha el segundo timbre…

Te levantás casi con desagrado pensando (“Carajo!, nadie abre la puerta en esta casaaaa??”)

Abrís la puerta y es un man de uniforme verde como el pasto de tu jardín, con gorra también verde, camisilla blanca por debajo y botas platineras; que lleva en una mano un casco y un chaleco de moto y en la otra un paquetico más o menos pequeño….

Pregunta por vos…

Y vos te sorprendes y decís: “sí, soy yo”

Te entrega el paquetico y te hace firmar una hojita pequeña que es casi tan verde como su uniforme pero un tanto más clara…

Vos firmas y le decís “Gracias”…

Cerras la puerta y se escucha el encendido de la moto…

Subís adónde estabas con el paquetico…

Le quitas las múltiples cintas adhesivas que lo cubrían de lado a lado..

Abrís una caja de cartón que posiblemente tenga en los laterales la marca de las galletas que comen en tu casa en el desayuno…

Adentro hay otra caja… una muy bonita pero poco te percatás porque tenes afán de saber que hay adentro… adentro del adentro….

Coges la segunda caja, le quitas el moño blanco y la envoltura de papel globo azul..

Pareciera que el papel nunca terminará así que optás por romper… romper como cuando le das a alguien de la calle una caja de comida que es difícil de comer y a él que poco le importa si una langosta se come con mil cubiertos….

Destapás, destapas como queriendo develar un secreto y


encontrás…

Otra Caja… demonios!, otra caja ahora un poco más pequeña que la anterior pero sin envoltura!

Casi temerosa, llegas y pones tus dos manos sobre la caja… y creo que si estuvieras conciente pensarías en Pandora!...

Con los ojos casi tres veces más grandes de lo habitual y con los oídos más habilitados que cualquier sentido, escuchas tu respiración y los latidos de tu corazón….

Temblorosa te das cuenta que tus manos están ahora más heladas y que tu gato cambió su cojín preferido por tu estómago….

Abrís la caja casi con la cara y esa extraña manía que tienen las viejitas en misa al rezar… y……


que encontrás….


Una caja vacía!!!!!!!!!!


Carajo!!!!!!!!!!!!!!, pensarás que todo esto era para regalarte una caja vacía….


Si, si… devolvéte… la hojita que firmaste decía que el remitente era yo!...


Pues sí… quería regalarte un Pensamiento!


Un Pensamiento que desde que te conocí no ha dejado de habitar todas mis cajas.

0 comentarios: