viernes, 5 de septiembre de 2008

UNAL

Yo creo que la labor más difícil de ejercer es la de dar comida a las palomas…Es cierto!... primero, vos llegás a la cafetería y pedís una coca cola y un lucky, te sentás y comenzás a pensar en la oficina, en los trabajos que tenés por entregar, en el horario, en que a las seis tenés clase de inglés, y ya luego tu mente se dispersa, y ya no es más pensamiento, sino que empezás a mirar a los x’s que juegan cartas, al día, al sol, a las montañas… y de repente una paloma. Ella empieza como “voy o no voy??”, “como “tingo, tango”, empieza como a olerte las intenciones y si es atrevida te rodea pero con un ala entreabierta, y luego te mira tan directo que yo creo que puede leer la hora en tus ojos... y da vueltecitas, inspecciona qué hacés, qué comés, yo creo que hasta qué pensás… y lo peor no es eso!!!... se va y se lo cuenta a las demás con una serie de “currucutús” extraños, que algún día quisiera aprender ese idioma….

De repente mirás con tus ojos de reloj y ya no hay una sino dos o tres o seis palomas mirándote… y vos decís… mierda…! Esto parece una conspiración!!, será que tienen hambre???... Entonces vas a la cafetería te comprás un pan de leche y una maria-luisa, y la gente te mirá con cara “Eh! Pero esta niña tiene como hambre!!!” y te dirijís exactamente donde estabas sentado (nota: si cambiás de puesto volvés al principio… ya lo he intentado) y empezás a desbaratar el pan con tus manos… Las palomas tienen un oído del carajo, no se cómo hacen para escuchar una morona de pan o de torta… el caso es que cuando vos las tirás al suelo ellas se ponen más atentas, hacen cara de “esta huele como bien!!!… será que me va a hacer algo?, yo no creo, sus intenciones no parecen tan sucias, al menos no a las diez de la mañana!!” y entonces empieza la pasarela de viejitas… caminan despacio pero con los ojos muy abiertos, como una mezcla de artrosis y miopía…y empiezan a comer.

Vos te sentís como la niña más observada de la cafetería… los x’s que juegan cartas quizá murmuren de vos diciendo cosas como “ay, la invitamos a jugar?, seguro es nueva y no tiene amigos!!!, yo creo que está triste, mirá como mira y se gasta su dinero en las palomas!), obviamente eso lo dicen no sin antes taparse la boca con las cartas… raro vicio de los tabúr….

Después de unos días ya las palomas parece que te esperarán… vos llegás a tomar lo de siempre, a fumar lo de siempre, y decís “¿qué hay para las palomas?”… las señoras de la cafetería parecen acostumbrarse y dicen “hoy sólo hay croissant”.. y vos pensás “claro!, el más caro!, pero qué carajos!, es natural que todo mundo quiera aprovecharse de la situación!!” y lo comprás…

Te sentás en la misma mesita y ya van directo al grano, como dirían ellas… ya las cosas son más rápidas, ya a la mierda la clase de inglés, si me necesitan en la oficina que me esperen… ya tengo un nuevo trabajo…. Soy alimentador de palomas!....

Es extraño… pero las palomas tienen la gran habilidad de recordar… yo creo que el currucutú se conjuga sólo en pasado…. Yo currucutié, tu currucuteabas, el currucuteó….

Hoy volví a esa cafetería a la que hace más de un año no volvía y ahí estaban ellas… lo gracioso es que no se volvió a repetir el círculo de sentarte, pensar, mirar, los ojos, las horas, inglés, los x’s…. simplemente me senté, prendí un cigarrillo y ya estaban encima de mis piernas y de la acostumbrada mesa comiendo de mis manos y sin un sólo reproche.

1 comentarios:

Tata dijo...

Las palomas conspiran currucuteando y seguramente van a dominar el mundo. Que bueno que las tienes comiendo de tus manos. :)